Te miro mirar

domingo, 23 de junio de 2013

CIEN TRES


Sueño con el portero comiéndose un huevo duro.
Abro los ojos y veo fábricas. Ya pasó el colectivo por mi casa, hace un rato. Me bajo para esperar el otro, el que viene en dirección contraria. Antes de terminar de bajarme lo veo irse corriendo como un mal chiste.   
Hace frío. Pateo una caja de jugo tetra-brick. La hago pasar entre dos fierros. La pateo de una punta a la otra, porque tengo frío.
Por la vereda de enfrente, la de la fábrica, pasan seis perros. Son una manada, se consultan entre ellos y al llegar a la esquina tres doblan y tres siguen de largo. Uno de los tres que doblan se queda indeciso, vuelve a indagar, pero termina doblando también.
Pasan dos hombres hablando de mujeres, hablan de mujeres pero solo nombran a ella, a una. 
Pasan todos los colectivos para el otro lado. Pateo con fuerza la caja hacia la calle. La dejo perfectamente ubicada en la mitad de la misma. El primer vehículo que pase la va a hacer reventar. 
Visualmente no será un gran espectáculo, pero el ruido, el ruido sí.

Lamento que se acerque a los lejos mi colectivo y no poder verla explotar. 

sábado, 15 de junio de 2013

TIBIA

Me desampara pensar que no busqué lo suficiente
entre las establecidas y los circulares
buscando la cara perdida
la pérdida de una cara
la una.
Me desampara estropear los poquitos
entre las almibaradas y los cajones
armando la mirada herida
la herida de una mirada
la una.
Me desampara la otra, la que ni me animo a destapar
la destapada, la del frío
la que esconde las manos bajo el cuerpo
de otro.
Me desampara pensar en que se esconde
entre las aglutinadas y los húmedos
mordiendo la uña mordida  
la mordida de una uña
la uña.
Me desampara saborear lo ya degustado, aquello
lo del medio, lo relamido
lo que circula bajo la lengua espesa
de otra.
Me desampara morir lo muerto
entre las desmerecidas y los pretextos 
enterrando la cabeza torcida
la torcida de una cabeza
la otra.

Ni lo pendiente me salva esta noche.