Te miro mirar

viernes, 29 de marzo de 2013

BIOGRAFIA CULTURAL


El albañil se llama Eduardo y lleva puesta una gorra de Racing. Tiene muchas hijas que vienen a jugar a mi  casa. Mientras él trabaja, jugamos entre los escombros a que no tenemos dónde vivir o a que nos vamos de viaje.
Pasan un corto antes de que empiece “Todos los perros van al cielo”. En el corto, dos conejitos juegan al tenis. Me duermo antes de que empiece la película.
Como no sé leer y ya quiero, miro los dibujos de Mafalda e invento lo que dicen los personajes.
Con mi hermana jugamos a entrevistarnos, a que tenemos un negocio, o a la secretaria.
Con mis amigas, jugamos a la radio y grabamos una y otra vez programas en cassettes, hasta que el cassette ya no sirve más.
Me regalan una máquina de escribir para chicos. Copio recetas, cuentos cortos y la lista del supermercado. Escribo cartas a remitentes imaginarios y reales.
Mis abuelos me llevan al Circo de Moscú.
Vamos en bicicleta a todos lados con mis papás, a veces desde Burzaco hasta Lanús.
Talan un árbol del patio porque está levantando el piso. Es un paraíso, muy lindo, con una especie de puertita en la corteza. Lloro.
Cuando voy a la casa de mis amigas juegan todos los chicos del barrio juntos. En el mío no.
En la escuela a la que voy se hace una feria a fin de año. A través de los años soy: un avestruz al que cazan, una cholita amasando pan, un diablo de Naiguatá, una pescadora de El Salvador, una niña de Parachicos, un diablo de Oruro, una mujer de clase alta panameña, una portuaria de  Barlovento.
En la escuela también, se hace la fogata de San Pedro y San Pablo. Cocinamos papas que después comemos en su cáscara, con cucharita. Le hacemos una ofrende a la Pachamama en el patio.
Me llevan a peñas donde los chicos amasamos torta frita. Me llevan a las marchas de la resistencia. Me llevan a la fiesta de la Virgen de Copacabana.
Como mi mamá trabaja en ferias artesanales, a veces la tengo que acompañar. Un artesano me regala un cuadro porque le digo que me gusta porque es violeta y rojo. Me dice que la gente se lo compra porque les  combina con el sillón.
Me llevan a ver La Tempestad al Teatro San Martín. Tocan los Cuatro Vientos en vivo, y  hasta me compran el CD.
Me llevan a una exposición de Mark Chagall. En la entrada me dan un librito en el que se estampan sellitos de cada cuadro.
Un profesor de periodismo de la escuela me recomienda empezar un  taller literario. Me anotan en un taller de la municipalidad. Me gusta, y me quedo casi seis años.
Me llevan a una exposición sobre Pablo Neruda. Como estoy empezando a escribir, me enamoro.
Cuando tengo trece o catorce años ponen teléfono en mi casa. No me acostumbro nunca a hablar mucho.
A veces, cuando salgo de la escuela, lo paso a buscar a mi papá por el trabajo y vamos a ver alguna película al Cosmos o a la Lugones.
Abro una cuenta de mail propia. Todavía no tengo Internet en casa, así que voy a cibers.
Alquilo películas sola. Películas de gente grande. Empiezo por dos de Bergman: El Silencio y Gritos y susurros.
Empiezo a vestirme con ropa de ferias americanas, de Emaús o el Ejercito de Salvación. Uso la ropa de mi abuela, de mi mamá, y de las abuelas y madres de mis amigas.
Como mi novio es fotógrafo, lo acompaño a ver exposiciones. Vamos a sacar fotos a las vías del ferrocarril o a una casa abandonada.
Con mi primer sueldo me compró un tablero porque estudio diseño gráfico.
Después, dejo diseño para hacer guión de cine, porque me gusta más.
Casi toda la música que escucho me la bajo de Internet.
Me empieza a gustar el teatro, voy más seguido a ver obras.
Voy a la cancha por primera vez porque Lanús está por ganar el campeonato.
Empiezo a estudiar francés en la Alianza Francesa. En la mediateca, se pueden alquilar muchos libros, películas y discos. A veces los saco y los fotocopio en el trabajo, o copio los discos. Muchos libros de los que hay ahí no se consiguen y están nuevos, nunca nadie los leyó. Me da tristeza.
Me entusiasmo con hacer circo, pero me dura poco.
Me abro una cuenta de Facebook, que al año cierro.
Me voy a vivir sola. Durante más de un año no tengo computadora ni televisión, solo un pequeño equipo de música. Durante ese tiempo, leo y trabajo mucho.
Pongo Internet y teléfono en mi casa. A los pocos meses me abro un blog.
Me anoto en un teatro para tomar clases de dramaturgia.
Cambio de trabajo y, como tengo más tiempo, retomo los estudios universitarios.

miércoles, 27 de marzo de 2013

ISOLISOL

Acabo de leer que la genia de Isol, quien me ha dado grandes satisfacciones musicales, ganó un premio por sus re hermosísimos dibujos.
De este espacio, la saludo y felicito públicamente.

ESTE SEÑOR

El cardiólogo dijo que...
¿Viste esta señora, Carlotto? Que hasta ahora venia masomenos bien, porque como que es más de derecha...se ocupaba de sus cosas, de buscar a sus hijos, estaba con lo suyo, no como la otra, La Bonafini, que siempre hay que escucharla decir cualquier barbaridad...pero ahora también ella desbarrancó pobrecita. ¿Sabés que dijo? Dijo que sus hijos habían sido héroes como San Martín, que gracias a ellos tenemos democracia. Ya una cosa disparatada esta señora. Que a ellos le debemos la democracia y que lucharon por todos nosotros, ya no se puede creer, quieren justificar cualquier cosa.

Me caía bastante bien este señor.

PARA LLORAR


Carta a Castelo, por Carlos Barragán

Castelo, disculpá que te escriba, que te moleste. Disculpá porque vos te moriste y yo no, y son las dos de la mañana, llegué de la radio y estoy comiéndome un puchero recalentado. A vos te encantaría el puchero, en realidad no te gustaría porque no hubo en tu vida comida que te dejara satisfecho. Pero sé que te haría feliz la idea de comerse un puchero. No quiero ponerme sentimental, viste, no es por llorón, es nomás que la gente se me acerca y me pregunta por vos, me pregunta qué harías, qué pensarías, con quiénes estarías en estos días tan intensos y arduos. Yo les digo lo que me imagino, porque tampoco puedo no imaginarte tomando decisiones y eligiendo. Lo hablé con tu hija Carla hace un rato, y los dos coincidíamos. ¿Dónde estarías? Es fácil: sólo hay que pensar dónde es imposible que estuvieras. Eras predecible, Castelo. Esta noche me calenté un poco. No como te calentabas vos con esas temperaturas solares que te conocimos, y me calenté porque nuestros adversarios no son leales, Castelo. No discuten con nosotros, no nos pelean. Se dedican a insultarnos, a degradarnos, a rebajarnos para ver si logran convertirnos en materia linchable. Hoy recordé que los militares hablaban de “elementos subversivos”, no de personas. Y esto es parecido, quieren sacarnos la humanidad, convertirnos en “elementos”. Si te digo que Bonasso nos llama carnaza y cretinos a sueldo no me lo vas a creer. Si te cuento que Lanata dice que somos unos chorros hijos de puta, mercenarios, sicarios, esbirros y etcétera, probablemente no te extrañará. Qué se yo, vos los conociste a todos: a los que ahora nos persiguen y a los que están acá poniéndole el hombro a la cosa. Hoy pusimos un disco de Luis Salinas, y eso también nos trajo tu recuerdo. En la radio estoy con los Delelisi, te acordás? Ellos también. Entonces pasamos a Salinas y cantaba El Cabra, el cantante de Gilespi. Con Gilespi siempre nos acordamos de vos, él también está en la radio, igual que Carla. Todos en la radio del Estado, Castelo. ¿Te reís? Es que se dio vuelta la torta de tal manera que tenemos un Estado que nos quiere y nosotros a él. Te lo juro. Y quienes parecían abogar por un “socialismo humanista” están pagados por ya sabés quién. Los dueños del país salvaje, Castelo. Ellos ahora vienen a ser los “estatales”, la burocracia de lo establecido. Es todo tan raro. La contracultura ahora se hace desde el gobierno, y el status quo se defiende desde supuestas voces libertarias pagadas por “privados independientes”. Te juro que te cagarías de risa.


Che, te cuento, si vieras lo que son las plazas ahora. Miles de pibes cantando y llevando banderas. Miles y miles. Pibes que militan en barrios, que se forman, que estudian, que viven haciendo política y que saben que la política puede cambiar las cosas, porque ya las cambió y las sigue cambiando. Las plazas son increíbles, Castelo. Y ahí siempre me preguntan por vos. Las mujeres. Las compañeras. Mujeres lindas, sé que esperás que te informe sobre eso. Y es que todas las mujeres en la plaza son lindas, son bravas, y muchas se acuerdan de vos. Todavía te tienen presente, y aunque saben que te moriste me piden que les dé noticias tuyas. ¿No me lo creés, no? Me ven a mí y se acuerdan de vos, y ese premio me hace bien porque me lo dejaste sin darte cuenta. Y no lo pienso largar. Cuando me preguntan por vos, les digo que estarías feliz. Furioso y feliz de poder pelearte todo el día con los tipos que nunca soportaste.Esos tipos que nacieron con la manija en la mano y para no soltarla son capaces de cualquier cosa. Y estarías furioso, porque no ví tipo más calentón en mi vida, no ví a nadie a quien la bronca le hiciera bien como te hacía a vos. A lo mejor porque sabías de que en esa bronca te salía todo lo que a vos te parecía justo y bueno. Pero las cosas, Castelo, están que arden. Todo está raro. Si te cuento que Tenembaum la acusó a Estela de apoyar la violencia armada, me vas a decir que te estoy jodiendo. Te juro que no. Estos hombres no conocen límites: ahora quieren la ruina de Estela. No les importa nada. Están locos. Yo ya no sé qué pensar. A su edad, Castelo. Estela con tantos años duros pesando sobre su espalda y ahora tiene que soportar la insolencia que el poder les presta a sus operarios más esmerados. Son tan groseros que no parecen criados en casas.

Tengo ganas de hacer pública esta carta desde el país que está vivo porque son muchos acá los que todavía piensan en vos y querrían mandarte cartas. Pero me da miedo, porque los que nos odian son capaces de usarla para insultarte, insultarme, y mancillarnos a todos lo que creemos y peleamos por esto. Ya sé que hay que resistir y dejar que putéen, pero es cansador. No te imaginás lo que están mintiendo todos los días. Todos los días y cada día. Y cada uno de sus espacios en la radio y en la tele los usan para mentir y lastimarnos y ensuciarnos. A nosotros y al gobierno, que para ellos es lo mismo porque ya no hacen diferencias: nos consideran sus enemigos y listo. Quieren hacer un gran paquete con todo y tirarnos a la basura, o capaz al río como ya hicieron. No les importa, Castelo. Echar a un gobierno y el escarnio de quienes lo apoyamos, para ellos es lo mismo. ¿Te cuento una? Putearon a un funcionario que iba con sus dos hijitos y su mujer. Posta. No me creés. Hacés bien. Pero los nenes lloraban. No te estoy jodiendo, Castelo. Antes de eso los periodistas opositores lo habían linchado, mintiendo una serie de infamias. Así lo tiraron a los leones. Destruir un país que se puso a andar les importa menos que sus negocios abusivos, sus famas, o sus carreras de éxitos huecos medidos en guita y en el minuto a minuto.

Yo ahora estoy en la tele. Es por este gobierno y por mí. Para hacer lo que pueda para que no fracase, para que no lo echen a patadas, y porque no quiero el país de antes para mis hijos. A veces dicen que soy periodista, otras conductor, otras creen que me insultan diciendo que soy apenas un tipo que te escribió guiones, y otras veces me dicen mercenario y ladrón. Ese sí es un insulto. El programa mide menos de dos puntos de rating, pero me conocen en todos lados, en todo el país. Vos ya me hablabas de eso del rating, y yo no entendía. ¿Pero sabés qué? Cuando el programa que nos dejaste en radio Mitre medía más que nunca, y le iba “bárbaro”, nos echaron de un voleo en el culo. Yo no entendí qué había pasado. Ahora entiendo que los éxitos y los fracasos son políticos, y que el rating se mide a sí mismo.

Che, Castelo, te cambio de tema: ¿te acordás de Bergoglio, el cura? Bueno, ahora es Papa. No te estoy jodiendo. Espero que eso te favorezca de alguna manera, vos que muy santo que digamos… Yo espero que si hay cielo, un Papa argentino pueda servirte de algo, y ojalá me sirva llegado el caso. Qué cagada que te moriste, viejo. Te lo digo de puro egoísta a estas horas en que mejor que un puchero sería estar fumando con vos mientras hablamos de estas cosas. Y no estoy llorando. Lloré el otro día cuando ví entrar la columna de La Cámpora, el 24 de marzo. Este país es tan trágico y hermoso, Castelo, que apenas nos conectamos con nuestra historia, cuando por un segundo comprendemos la magnitud de nuestra historia, no queda otra que llorar de alegría y de dolor. Por eso hay que desconectar y seguir con el día a día. Te cuento otra: a veces me putean por la calle. Son muchísimas más las que me besan, me abrazan, y me agradecen. Pero desde hace algunos meses unos pocos me putearon. Y con mucho odio. Ese es el éxito de Lanata: les habló a los que estaban incómodos, a los individualistas, a los que siempre creyeron que la política era para robar, y con mentiras y chistes comprados los convenció de que efectivamente todo lo que rodea a la política es corrupto. Es literalmente mierda. Y pensá que para ellos la política es “el gobierno”, porque los demás partidos lo que hacen son gestos de impotencia. Entonces esa gente está convencida de que soy un mercenario, un ladrón, un cretino a sueldo -yo y muchos-. Y eso ocurre. Es gente con un odio atávico (¿te gustó la palabra?). Son ese algo que está muy mal en nuestro país. Son ese algo que permitió primero la muerte, después la ceguera, la soledad y el desamparo. Ya sé que vos los conocés de antes, pero bueno, yo soy más nuevo, más fresco en estas cuestiones. Y todavía me sorprenden.

La verdad es que los molestamos bastante. No pudimos recuperar todo lo que se han venido llevando, pero saben que si seguimos avanzando lo van a tener que largar. Por eso están así. Porque ya tuvieron que devolver un poco de todo lo que tienen sin habérselo ganado, y porque van a tener que pagar por haber sido cómplices civiles de la dictadura. Para ser más precisos: beneficiarios y promotores de la dictadura criminal. Están los juicios, y se vienen más juicios para juzgar lo que hicieron. Es una pena que te estés perdiendo estos años. Los tipos de tu edad no dejan de repetir “yo pensé que esto no lo iba a llegar a ver nunca”. Y mientras tanto lo miran y lo disfrutan. El tironeo es formidable. El país está dividido, y de eso también nos echan la culpa. No piensan que está dividido porque hay gente que quiere el país donde manden los que organizaron cada una de nuestras matanzas, los que se repartieron las tierras, los que escribieron la historia, los que hicieron las leyes… a vos qué te voy a contar. Pero lo más gracioso es que nos piden que nos pongamos de acuerdo. Te piden que te pongas de acuerdo con un tipo que lo único que quiere es joderte: si me dejás joderte entonces somos amigos. Es así, Castelo. Ya sé que vos me lo dijiste, pero dejame que te lo cuente ahora que lo vivo en carne propia.

Bueno, a esta hora para vos recién empezó la noche. Sospecho que allá, si te tocó la parte buena, vivirás siempre en la noche. Pero para mí es muy tarde. Como antes. Disculpá de nuevo esta interferencia en tus cuestiones. Es que en los últimos días te me apareciste en un montón de cosas. Qué cagada que te moriste. Qué cagada que tenga que escribirte como a una novia. Seguramente te vas a reír de mí como antes. Y me estarás haciendo algún comentario más o menos grueso. Pero bueno, ya que te escribí como a una novia: te mando un beso. Y ya que estoy te digo que te extraño y que te quiero mucho, Castelo.

(http://www.diarioregistrado.com/sociedad/72312-carta-a-castelo.html)

martes, 19 de marzo de 2013

QUIERE ABRAZARME


¿Si fuéramos dos malas personas, si fuéramos horribles?
Peor
¿Si fuéramos los adecuados?
¡Ay, cuanto miedo podría tener yo!
Pero él lo dijo:
quiere abrazarme.

domingo, 17 de marzo de 2013

PACHANGA


Paquidermo
Presunción
Patético
Primavera
Popurrí
Procrastinación
Ponderar
Púrpura
Portugal
Perfusión
Periférico
Peste
Peliagudo
Palidez
Proletario
Párpado
Pereza
Pólipo
Profugo
Plural
Pestaña
Pulular
Pensamiento
Peltre
Polvo
Paprika
Polenta
Prístino
Porquería
Parámetros
Papanatas
Pizca
Pulcro
Penca
Primor
Peau
Patrimonio
Placer
Piltrafa
Puerperio
Peldaño
Permanecer
Privilegio
Piantado
Pionono
Postrimería
Passant
Pija
Polución
Pánico
Prótesis
Política
Proverbio
Paladar
Palestina
Paparruchada
Pecas

miércoles, 13 de marzo de 2013

AUTOBIOGRAFICO


Me despierto sobresaltada. En el sueño, mi anterior barrio, en Burzaco. Un auto blanco deportivo muy rápido y furioso. Lo vemos pasar y comento con las gentes lo loco que está el conductor, mientras lo vemos gambetear coches en la lejanía, cual video game. En una maniobra ídem, pega la vuelta. Sorpresiva, nos estremece. No hay tiempo para pensar, mucho menos para escapar. En un segundo, me atropella. Vuelo por los aires.

Mañana ambivalente. Primera clase de la materia a la que me inscribí porque no me gustaba el nombre. Los primeros veinte minutos pienso –del profesor- que que tipo pedante. Pasan veinte más y me parece genial.  Hay gente que necesita ser agresiva para presentarse. Habla de ciencia y tecnología. Cuenta anécdotas. Claramente, eso le suma puntos a favor. Utiliza mucho la muletilla “zona gris”. Habla de una situación hipotética en una morgue y me obliga a anotar en mi cuaderno la frase “vamos a divertirnos un rato, a empezar a cortar nucas”.

Mi amiga Ceci me manda un mensaje de texto. Está en Mar del Plata con Taty Almeida yendo a un juicio por crímenes de lesa humanidad. Le respondo que le mande un beso, que que grande Taty. Que grande Ceci.

Dos veces desayuno. El frío está hermoso. Me subo el cuello de la campera y llego al trabajo cantando “que he sacado con quererte ay ay ay”. También lo pienso.

Llamo a un paciente. La señora se sienta. Me dice “habemus papa”, me pasa la orden y la credencial. Como trabajé dos años y medio en otro sanatorio, pero de monjas, ni me inmuto. Habemus papa, dios te bendiga, él es la salvación, todo lo interpreto como un hola qué tal. Así que digo, “hola ¿qué tal?” y la ingreso en el sistema. Termino, y la señora se va sin decir nada.
Llamo a un paciente. Se sienta ella:
- Bergoglio.
La miro.
- Bergoglio - repite - No lo puedo creer, Bergoglio es papa.
Me río. Nerviosa. Por segundos no se me escapa un “¿vos me estás jodiendo?”. Ella comparte:
- Menos mal que no soy católica. Mi hermana debe estar como loca.
Pienso “tengo que llamar a mi mamá”. Le digo:
- En cualquier momento me llama mi mamá.
- Yo le acabo de mandar un mensaje a mi hija. – me responde.
Nos miramos, anonadadas. También agradecidas. De habernos cruzado entre nosotras.
-Es que –intento- no les interesa cambiar.
¿Qué estoy diciendo?
- A la iglesia no le interesa avanzar.
- Avanzar no, ¿pero retroceder así?
Me mira sin saber qué responderme. Ingenua. Estúpida. Las malas noticias me ponen ingenua.
Ella se va. Me deja sola.

En su oficina, la supervisora habla por teléfono.
- ¡No llores! – exclama al del otro lado.
Una compañera dice que “tenemos papa”
Otra le responde que “no tenemos papa, el papa es de todos”.
La primera esgrime que es distinto porque “este es argentino, es nuestro”.
Otra se le ríe “¡pero si vos no sos católica, sos evangelista!”.
Dejo de oír.

La supervisora le explica al supervisor:
- La llame a mi mamá porque ella sabe de estas cosas. ¡Estaba llorando pobre! Porque dice que Cristina lo odia a este tipo. ¡Se emocionó!
Estas son las situaciones en las que una no sabe qué pensar. Estúpida. Ingenua.
Parada junto al marco de la puerta, me desasna:
- Estaba contenta, pobre.

Más tarde, otros dos repiten el comentario.
- Se deben querer morir porque este tipo siempre critica a los K y están enfrentados con él.
- Si, pero no jodamos, que esta gente es terrible. Mientras no armen un golpe de estado, no te olvides…
- Le van a hacer la vida imposible.
(¿Le van?)
- Igual me emociona. Mirá! Ya está con el disfraz.

Antes de irme, paso por el costado de uno de los carritos de limpieza. Las chicas comentan. “Yo no sé en qué asunto estuvo él, pero parece que ella ya salió a dar un discurso y le dio palos”.
Escuchan, mientras limpian, “Pero me acuerdo de ti”, de Christina Aguilera.

viernes, 8 de marzo de 2013

HAGAMOS UNA RONDA


Hagamos una ronda
de las que ya no existen.
Hagámosla.
Una ronda
linda.
Como las mujeres cuando están todas juntas.

 (Junio 2012)

Felíz día para todas.

martes, 5 de marzo de 2013

PERDONAR Y ABANDONAR

Yo no sé si estaré muy influenciada por la fecha que se aproxima, si cualquier texto que me conmueve me hace pensar en el tema, o si relaciono cosas irrelacionables. 

Lo cierto, lo que siento, es instantáneo e inalterable.

Este texto que habla del amor, de qué es el amor, del odio, del hasta cuándo, de los límites, de las apariencias, de obedecer y de controlar, de simular, de la confusión y del vacío, de secretos, del destino. Este texto que habla de la identidad y de la identidad y de la identidad.
Este texto me explicó lo que nunca me había preguntado, no de esa manera, pero siempre me hacía  reflexionar, leer la postura de uno y de otro lado.

Los testimonios de los nietos recuperados suelen ser muy contundentes. Hasta el más férreo opositor termina reconociendo que siempre es mejor saber quién se es. Sin embargo, es difícil analizar estas cuestiones. Muchas historias y muchas personas de por medio. Siempre sobrevuela, de alguna parte, un sentimiento conciliatorio que no concilia: "dejenlos en paz", "para qué quieren saber la verdad", "así están mejor".

Este texto, del año 1971, de Clarice Lispector, dice a viva voz "no, así no están mejor, así no estamos mejor, así no". No habrá sido escrito en conmemoración de todas las personas que todavía no conocen su verdadera identidad, pero es revelador.




Revelación de un mundo, Clarice Lispector.

DE, PARA


De Hugo se van a decir muchas pavadas, tantas o más de las que se dijeron de Néstor.
Yo le dedico mi revuelto de zapallitos, a él que tantas revueltas armó y tantas conciencias alimentó.