Te miro mirar

viernes, 28 de diciembre de 2012

PELUCA RECOMIENDA: LIBROS 2012 (SEGUNDA PARTE)


80 Poemas y Canciones
Bertolt Bretch
Adriana Hidalgo

Quizás lo conozcan por hits como “Elogio del estudio” o “Preguntas de un obrero que lee”. Quizás tuvieron una novia marxista que les leyó “Nuestras derrotas no demuestran nada” o “A los que vendrán”. Quizás lo ubiquen por su lado B: el teatro.
¿Que su poesía nos suena anacrónica? Puede ser, a veces, sí.
¿Nos sorprende igual? Seguramente, con certeza, cómo que no.
Porque aunque cambien algunos nombres el enemigo es siempre (masomenos) similar. Porque ser buen tipo siempre significará (masomenos) lo mismo. Porque las dudas existenciales son siempre (masomenos) idénticas.
La edición de Adriana Hidalgo (ya manifesté mi fanatismo hacia la editorial en la edición 2011) es garantía de confianza, y tiene a pie de página las poesías en su versión original, alemán. Hoch qualität!
Van de bonus track dos que no conocía para nada y me gustaron mucho:

DILUVIO

Siete veces
pasas sin ver.
A la octava
condenas sin mirar.

VIAJABAMOS EN UN COCHE COMODO

Viajábamos en un coche cómodo
por una ruta lluviosa.
Y vimos a un hombre harapiento cuando ya caía la noche.
Con profundas reverencias nos hacía señas de llevarlo.
A nosotros nos esperaba un techo y teníamos lugar y pasamos
               de largo.
Y oímos como yo decía con un tono amargo: no,
no podemos llevar a nadie.
Mucho más adelante, quizás a un día de marcha,
repentinamente me asusté de esa voz mía,
de aquel comportamiento mío y de todo
este mundo.

Encuentros (el lado B del amor)
Gabriel Rolón
Planeta

Debo reconocer que lo agarré con más de un prejuicio encima. No debido a Rolón, que me cae bien y me parece un gordito copado con buenas intenciones (siempre que uso esta expresión los demás la leen negativamente, como un “quiere pero no le da”. Pero yo digo: tener buenas intenciones…¿no debería ser lo más importante?).
Mis prejuicios, supongo, pasaban más por una cierta desconfianza que me generan los debates sobre el amor, ese tratar de desglosarlo, de entenderlo.
Me equivoqué. Porque el libro de Gabi, nos deja con más incertidumbres que certezas. Casi que angustia, te diría. Por momentos, da la sensación de que hasta él mismo se excusa por no haber escrito ese otro libro, el de los amores lindos que todo lo pueden. Casi que se disculpa por no decirnos que con amar es suficiente, que el amor dura para toda la vida, que cuando uno ama es fiel. Derriba mitos a lo loco y hace pensar cosas más lindas y cosas más feas, pero siempre interesantes para preguntar(se).
En el medio explica unas cuantas nociones de psicoanálisis, pero sin quemarte la gorra. Un popurrí, como para que uno tenga una cierta idea de los mecanismos que anidan nuestras cabecitas locas.
Lo más lindo de Rolón es que es un tipo que (y eso lo hace buen psicólogo o viceversa) no censura. Deja múltiples posibilidades abiertas y recalca todo el tiempo algo así como que “cada uno tiene sus métodos, cada uno es feliz como le parece”.
No llega a cansar y ese es un gran mérito para un libro que habla y trata de analizar temas difíciles y, muchas veces, dolorosos.
Además, después de leerlo, podés citar frases o análisis del libro y quedás como un inteligente emocional (¿?).

Los hijos de los días
Eduardo Galeano
Siglo XXI

Los que amamos a Eduardo no somos objetivos.
Como todo amor exacerbado, se nos hace imposible serlo. Y él, como todo objeto de amor exacerbado, hace todo el tiempo lo posible para que no podamos dejar de amarlo.
Así como él escribe este libro contándonos (con Eduardo siento eso: que él me cuenta a mí, que le narra particularmente a mi persona) una historia todos los días, podríamos decir un motivo por el que lo consideramos tan genial, un motivo por día.
No es el libro de él que más me gusta, claramente. Pero sigue dando cátedra de principios, de ética, de ternura, de amor a la vida y de poesía.
¿Sigo?

Mitre
Federico Jeanmaire
Seix Barral

Había leído otras novelas antes. "Más liviano que el aire" me pareció pésima. Lo empecé a querer con "Vida interior". Se consagró nuestra unión con "Paises Bajos".
"Mitre" es mi preferida. Porque hay trenes (uno de ida y uno de vuelta) y porque tiene personajes queribles y perturbados. Porque tiene algo de cosa de barrio que cautiva y porque es bastante-bastante delirante por momentos. Lo más delirante del hombre de Baradero que leí hasta la actualidad.
Lo que me preocupa es que, según mis investigaciones, he ido de sus libros más nuevos a los más viejos,  y aumenta mi interés cuanto más se alejan del presente. ¿O sea que cada vez me gustará menos? Por suerte, tiene muchos más que puedo seguir degustando.
Consejo: No lo escuchen hablar, porque la magia se derrumba. Leanlon
Mitre, una road novel. Se lee rápido y fácil. Y, como los buenos viajes, deja con ganas de un poquito más.


¡Por un 2013 con muchos momentos felices y muchos libros más!

sábado, 22 de diciembre de 2012

PELUCA RECOMIENDA: LIBROS 2012 (PRIMERA PARTE)


Aclaración: Los siguientes libros NO fueron publicados en el transcurso del año 2012, sino que la recomendadora los leyó en el transcurso del mismo.

En esta nueva entrega de Peluca Recomienda Edición Final 2012, cinco libros de cuentos, seis otros y una novela (porque no leo mucha novela, vió?)     
Si, señor lector, créase o no, la selección suma doce. ¿Coincidencia?

Amor ciego
V.S. Prichett
La bestia equilátera

Genial-confusa portada la de este libro. Genial editorial La Bestia Equilátera. Un poco complicados de conseguir sus libros, depende en qué lugar del planeta te encuentres.
VeEse es un señor de otro siglo, y un poco de otro mundo. Como explica la nota que les recomiendo tengan a bien leer, y como bien dice el mismo Pritchett en su autobiografía: “Me convertí en un extranjero. Porque eso es, para mí, un escritor: un hombre que vive al otro lado de una frontera”.
Será por eso que uno también se siente un poco extraño, algo ajeno o alejado cuando lo lee. Lejos de este mundo, un poco el que nos inventamos o nos hicieron creer. Más cerca de aquel, el misterioso, el inasible, el incomprensible, el que nos llena de interrogantes.
Por contraposición, su forma de escribir es clara y, ese adjetivo horrendo pero que me sirve mucho en este momento, llevadera. Su forma de escribir conduce a una velocidad pareja por una ruta tranquila, mientras vemos de ambos lados de la banquina situaciones conocidas transformarse en extraordinarias.

Cuentos Completos
Abelardo Castillo
Alfaguara

A veces nos pasa con las bandas. Sabemos que suena bien, le gusta a algunos amigos, los temas que conocemos nos caen simpáticos, los músicos son unos maestros. Y sin embargo…no tenemos un solo disco de ellos. Puede ser pereza, casualidad, falta de interés suficiente, miedo a la decepción, o ninguna de las anteriores. Puede ser que simplemente no se dio.
Algo así me pasó siempre con Castillo, una especie de Indio Solari de las letras (y quizás de ahí venga la comparación anterior con la música, ahora que lo pienso). Es ídolo de multitudes, sus fanáticos lo recontrabancan, lo rodea un aura de misterio, no da nunca notas (las pocas, tan interesantes como ésta, del año pasado, que ya casi es anteaño pasado), parece decir siempre verdades (de esas que uno se queda pensando “¿es lo que dice o la manera en la que lo hace?”), muy representativo de una época (los sesentas), estuvo en todo y con todos, etc, etc.
Sus cuentos completos reflejan todas estas características  y un hermoso talento para compartirnos (por suerte), lo que él llama “Los mundos reales” :  historias casi fantásticas, inquietantes, difíciles, casi siempre barnizadas de melancolía. Como la vida  misma.

Antártida
Claire Keegan
Eterna Cadencia

Otra editorial que banco cada día más, aunque la tapa no dice absolutamente nada.
Me lo presta mi madre y me dice que le gustó. Banco el gusto de mi madre, le tengo una cierta confianza. Mi madre no se equivoca en prestarme este libro tan de madres.
Claire Keegan será, si ya no lo es, una escritora de culto. Tiene todo para serlo: un inicio en las letras  (según ella) casi casual, una escritura inquietante, la habilidad de exponer historias crueles sin golpes bajos, un estilo carveniano pero en modo minita, una cara misteriosa y nacionalidad irlandesa (y todos sabemos que los irlandeses son gente particular).
Digo lo de madres porque en sus cuentos la presencia de la mujer es muy importante, tanto que la mayoría de ellos son relatados por una voz femenina  tan débil como valiente. Y la figura de la madre se repite sufrida, al borde de perder la razón, llena de amor y de tristeza.
Le tengo muchas expectativas a Claire, espero que no nos decepcione.

Nueve cuentos
H. D. Salinger
Edhasa

Otro nombre de renombre al que, curiosamente, nunca había leído y que se consagró de culto hace rato. De tradición maldita, lo presumía crudo. No me equivocaba.
Lo más lindo de Salinger es que su crudeza nunca pierde esa especie de superficialidad que la hace soportable. Salinger es sutil. Escribe y se desentiende, como si dijera “yo lo dije así, ustedes entiendan hasta donde el corazón les soporte”. Siempre es bueno encontrar autores que te dejen elegir hasta dónde leer. Como un Elige tu propia aventura, pero de límites.
Muchos cuentos me gustaron de este libro. Muchas frases, montones de situaciones. Y lo mejor es que solo son nueve cuentos, tan solo, nueve historias que parecen conectarse por más de un costado.
Si en el anterior libro la presencia femenina era la más importante, aquí lo es la de los niños o adolescentes. Su inocencia, la inminente pérdida que nosotros, ya adultos, percibimos y tememos.
Leyendo por ahí sobre este libro, tratando de entender que entienden los otros, encontré muchas veces la palabra sordidez. Me gusta mucho esa palabra.

Antología de la Literatura Fantástica
Adolfo Bioy Casares, Jorge Luis Borges y Silvina Ocampo

Un power trío de inteligentes y una selección de cuentos amplísima. Ni más ni menos.
Atemporal, puesto que fantaseo hubo en todas las épocas y latitudes, diverso, siendo un campo tan amplio que permite la convivencia de historias casi míticas, casi místicas, casi paganas, casi premonitorias, adictivo, con esa adicción que todo lo fantástico nos genera.
Suficiente.

Escritos 1975-2005
Mauricio Kartun
Colihue

Ya había hablado de Mauricio en mi momento de mayor enamoramiento hacia su persona. Porque además de dramaturgo, además de investigador, además de director teatral, es un maestro. Un maestro querible, de los que enseñan sin demandar, de los que le dan a cada alumno su tiempo para aprender.
Su lenguaje y sus expresiones son clarísimas. Le saca al teatro esa solemnidad que a veces parece tener para quienes no lo conocen mucho. Su libro es un libro de iniciación entonces. Pero no solo en lo teatral, en las técnicas, en el saber y en el decir, sino en la ética.
Quizás lo más importante de este libro es que nos muestra una ética de trabajo, la de un hombre que la piensa como una parte fundamental de su obra y trata de contagiárnosla. Y no se equivoca.

La fiesta de cumpleaños y otros
Harold Pinter
Losada

Otra primera vez.
Es tan difícil leer teatro. Hasta para quienes lo disfrutan, a  veces hasta para quienes lo escriben.
Dudé mucho en la feria del libro teatral. Dudaba y no sabía qué elegir. Cuando uno es ignorante de un género se vuelve todo un trabajo decidirse. La fiesta de cumpleaños me sedujo por su contratapa, por el nombre de Pinter y porque en ese momento estaba escribiendo una obra de teatro que transcurría el día de un cumpleaños.
Pinter superó ampliamente mis expectativas. No podría describir situaciones en particular, argumentos de las obras, porque me resultan muy abstractas, muy irreproducibles. Es desolador, es insólito, es absurdo, es perturbador.
¡Y ahora quiero ver representada alguna de estas obras!

Merci!
Decur
Ediciones de la Flor

Ya lo recomendé en el momento en el que me lo obsequiaron, pero insisto. Observen a este muchacho que dibuja paisajes extraños, personajes particularísimos, atmósferas inquietantes, mezclando humor, ternura y una pizca de lo siniestro.

(continuará)

sábado, 15 de diciembre de 2012

SOY DE ESAS


Que siempre se ensucian la ropa con dentífrico.

SOLITA AL SPIEDO



6:30 suena el despertador. Fiaca habitual de costado. El “dos minutos más”.
Jorge Luz aprieta a Soledad Silveyra en una cocina. A Solita no se la ve muy conforme con la situación. Mi viejo opina que “esas tetas no son las suyas”. Reparo en ellas: le fueron puestos dos pezones siniestros*, duros, de cotillón.
Al mejor estilo “hombres asesinos”, Jorge la arrastra hacia donde, deducimos, está la cocina y piensa meterla y cocinarla. La discusión del pezón (que en algún momento dejé de oír, como dejo de oir en la vida real las discusiones que no me importan) vira hacia una nueva sobre cómo va a hacer Jorge para meter una mujer entera dentro del nombrado artefacto.
Mi hermana aporta un “quizás la cortó al medio y no nos dimos cuenta”. Mi padre refuta con un “no es tan fácil cortar al medio a nadie”. Mi hermana retruca “puede ser que la haya untado con algo para que se ablande”. Mi padre no parece conforme y remata con algo así como “no creo que haya quedado rica”.
6:50 me despierto.  

*Si algún día tengo una banda le voy a poner ese nombre.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

EL TIEMPO


Él hace como que no vio nada.
Una señora busca conversación en la parada del colectivo.
A ella le molesta pero no lo va a reconocer.
La gata desiste de su idea.
Ya ni siquiera los Jueves se le pasa.
Su hijo le desprecia la comida.
Nadie quiere convidarle una aspirina.
Cuando sonríen para la foto se le cierran los ojos.
Entre todos cantan el feliz cumpleaños.
Le cuenta que le pusieron Vera por la abuela.
Se queda firme junto a la puerta y silba.
Todos miran el cartel con los números que cambian.
Las secretarias juegan con sus zapatos bajo el escritorio.

(Escritura automática)

RECIPROCIDAD

Cuando sueño con Coco no le cuento que se murió, para que no se ponga triste.
Cuando me despierto pienso que, de todas maneras, el seguro diría "no me macaniés" o "y bueno, qué va a ser".
Y, entonces, a mi tampoco me dolería.

GESTOS DE AMOR

Él me dolía. Me dolía en todos lados. Pero me salía por los ojos.
Faltaba mucho viaje y ya hacía mocos. Dura en el asiento. Me tapaba la boca, pero no pensaba decir nada.
Ella apareció. Como todo aparece. Nos separaba un pasillo.
A los pañuelos me los apoyó en el regazo. Al amor me lo dio todo entero. Dijo sin decir, despacito:
-No te voy a preguntar por qué.

NO SE DISCUTE

Guiso de lentejas.
Los hombres son más lindos con bufanda.
Dormir es placentero.
Vino tinto.
Taparse hasta abajo de la naríz.
No transpirar continuamente.
Usar botas.

Sólo algunos argumentos que aportan clara evidencia de la superioridad del invierno.

MANTRA

Mandinga
Miga
Morondanga
Migrar
Muerte
Mondongo
Mitralgia 
Mecenas
Málaga
Morboso
Milagros 
Magnánimo
Melocotón
Mixto
Maldigo
Melaza
Minga
Masticar 
Mesopotamia
Momo 
Manipulable
Mierda
Mafia
Melancolía
Mensonge
Milanga
Moumoute 
Madagascar
Mustio
Mimar
Memoria 
Martirio 
Masacre
Menta
Mito
Marsala
Mortaja
Misterio
Maquiavélico
Miau
Metalúrgico
Magnolia
Multiplicidad
Método
Místico
Mandrágora
Mientras
Mentir
Maleficio
Microbio
Manuscrito
Mar 
Médula 
Mio 
Mambo
Mecanografía 
Mandarina
Milésima
Marginal 
Migraña
Medieval
Maracuyá
Mediocre
Miocardio 
Marihuana
Mullido
Monogamia
Magenta
Mitología
Malgré
Masculino
Mermelada
Mal
Mapamundi
Música