Te miro mirar

martes, 28 de agosto de 2012

NOVEDADES DE ULTIMO MOMENTO


No tengo Internet en casa desde hace tres semanas.
No tengo trabajo desde hace una hora.
Ampliaremos.



domingo, 12 de agosto de 2012

CREAR ES DUDAR, O POR QUE HAROLD PINTER NO ES CLAUDIO MARIA DOMINGUEZ (Y QUE DIOS ME PERDONE LA COMPARACION)

"Si tuviera que afirmar algún precepto moral éste podría ser: Cuidado con el autor que presenta su preocupación para que la abraces, que te deja sin ninguna duda sobre su mérito, su utilidad, su altruismo, que declara que su corazón está en el lugar correcto, y se asegura que pueda verse de cuerpo completo, una masa con pulso allí donde deberían estar sus personajes. Lo que se presenta, demasiado frecuentemente, como un cuerpo de pensamiento activo y positivo es en realidad un cuerpo perdido en una prisión de definición vacía y cliché.
Es claro que este tipo de autor confía absolutamente en las palabras. Yo por mi parte tengo sentimientos mixtos hacia las palabras. Moverme entre ellas, sortearlas, verlas aparecer en la página, todo esto me da un placer considerable. Pero a la vez tengo otra fuerte sensación sobre las palabras que asciende a poco menos que náusea. Tal peso de palabras nos confronta día a dia, palabras habladas en un contexto como éste, palabras escritas por mi y por otros, el grueso de todas ellas una terminología viciada y muerta; las ideas interminablemente repetidas y permutadas se vuelven insípidas, trilladas, insignificantes. Dada esta náusea, es muy fácil ser vencido por ella y retroceder hasta la parálisis. Me imagino que la mayoría de los autores saben algo de este tipo de parálisis. Pero si es posible confrontar este náusea, seguirla hasta su médula, entrar y salir de ella, entonces es posible decir que algo ha ocurrido, incluso que algo se ha logrado".

Escribir para teatro
Un discurso de Harold Pinter en ocasión del National Student Drama Festival en Bristol en 1962. 

Del libro La fiesta de cumpleaños, Ed. Losada

MI NUEVA PALABRA DE CABECERA

Y NO ESTOY HABLANDO DEL PUDOR

La vida de una mujer está repleta de contradicciones.
Esperar a que algo te crezca en el cuerpo para luego extirparlo, sea quizás la más demostrativa.

CAMINAR MUCHAS CUADRAS PARA ESTO

Haciendo tiempo para entrar a la Feria del Libro Teatral. El Bar de Julio: una desopilante mezcla de fonolas y Vitamin Waters. Suena bachata, o algo que catalogo en tal batea. "Episodios de sexo a escondidas".
-¿Qué hacés Huguito, querés un cafesunchi?
le ofrece la gorda del mostrador a Huguito.
Después comenzará un desagradable intercambio verbal entre ambos sobre la reinserción social de las personas que estuvieron en la cárcel. Y algo que podría haber sido una disparatada crónica, se convierte en esto, en esto se convierte.

EL ENCANTO DE LO INCONCLUSO


IX

La Típica le deja los chicos a su marido y sale pura sonrisa del cuarto. Los nuestros ya sabían que salíamos solas. Además, ya están acostumbrados.
Marina al volante:
- Así nacen las anécdotas señoritas. Escucho propuestas…
Propongo ir hasta alguna playita tranquila, de las del costado, donde no haya tanta gente, ni tantos hijos ni tantos maridos. Mis compañeras asienten entusiastas.
Marina maneja como un hombre: saca el brazo izquierdo por la ventanilla, no para de hablar un segundo, gesticula, sube y baja la música según no sabemos bien qué designio, me toca la pierna para llamar mi atención: cuando quiere que le conteste, cuando quiere que le pase un mate, cuando quiere solamente que la mire, o que me ría de sus chistes.
La Típica nos mira desde atrás con un codo apoyado en cada asiento y la pera sobre las manos. Es linda La Típica. Antes no la había visto. Nos cuenta cómo conoció al marido estudiando una carrera que ambos abandonaron. De la primera vez que quedó embarazada, de lo que le dolió el parto, de lo lindo que fue cuando vio a su hijo nuevito, recién salido. Del miedo que le dio todo eso.  Marina, que hasta el momento interrumpía con ironías, chistes y dramatizaciones, se pone seria:
- Me siento egoísta cuando cuentan (¿quiénes cuentan?, pienso) estas cosas…
Nos quedamos mudas un ratito, por nada en especial supongo, por creer que la conversación necesita  reposo.
Marina se ríe, fuerte y repentinamente, se ríe y golpea el volante con las manos.
Nos reímos. Siempre nos reímos. La Típica sigue con su cuento. Nos habla de la convivencia, nos pregunta por casa cómo andamos. Debatimos como sinvergüenzas si hizo bien en tener tan pronto otro bebé. Se ríe porque pensamos igual que su marido en muchas cosas. Dice que somos como él en varios aspectos, pero que ojalá el fuera una amistad de vacaciones porque lo que la mata (usa el verbo matar) es la rutina.
La Típica, sin una pizca de la típica que imaginamos, desliza como quien no quiere la cosa:
- Me gusta tanto que podría vivir el resto de mi vida sin él. 

INCERTIDUMBRE

idealista
izquierda
idéntico
imagen
idioma
ídolo
ingurgitación
inocuo
ilustre
indeleble
inexorable
irreverente
insinuar
ibérico
iluminación
iónico
insípido
índico
ignífugo
imprescindible
inspirador
insatisfacción
isodenso
intrínseco
ínfimo
incesto
ícono
ici
ignorar
ilusión
imprenta
ilícita
irse