Te miro mirar

martes, 30 de octubre de 2012

EL SUEÑO DEL SUEÑO DEL SUEÑO DEL SUEÑO

El ciervo escondido

Un leñador de Cheng se encontró en el campo con un ciervo asustado y lo mató. Para evitar que otros lo descubrieran, lo enterró en el bosque y lo tapó con hojas y ramas. Poco después olvidó el sitio donde lo había ocultado y ceyó que todo había ocurrido en un sueño. Lo contó, como si fuera un sueño, a toda la gente. Entre los oyentes hubo uno que fue a buscar al ciervo escondido y lo encontró. Lo llevó a su casa y dijo a su mujer:
-Un leñador soñó que había matado a un ciervo y olvidó dónde lo había escondido y ahora yo lo he encontrado. Ese hombre sí que es un soñador.
-Tú habrás soñado que viste un leñador que había matado a un ciervo. ¿Realmente crees que hubo un leñador? Pero como aquí está el ciervo, tu sueño debe ser verdadero- dijo la mujer.
-Aun suponiendo que encontré al ciervo por un sueño -contestó el marido-, ¿a qué preocuparse averiguando cuál de los dos soñó?
Aquella noche el leñador volvió a su casa, pensando todavía en el ciervo, y realmente soñó, y en el sueño soñó el lugar donde había ocultado el ciervo y tambien soñó quién lo había encontrado. Al alba fue a casa del otro y encontró al ciervo. Ambos discutieron y fueron ante un juez, para que resolviera el asunto. El juez le dijo al leñador:
-Realmente mataste al ciervo y creíste que era un sueño. Después soñaste realmente y creíste que era verdad. El otro encontró al ciervo y ahora te lo disputa, pero su mujer piensa que soñó que había encontrado un ciervo. Pero como aquí está el ciervo, lo mejor es que se lo repartan.
El caso llegó a oídos del rey de Cheng y el rey de Cheng dijo:
-¿Y ese juez no estará soñando que reparte un ciervo?

LIEHTSÉ. filósofo chino de la escuela taoísta. Floreció (¿?) hacia el siglo IV, antes de la era cristiana.

(De Antología de la Literatura Fantástica; Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo, Editorial Sudamericana)

2 comentarios:

Bru dijo...

No se como llegué... Pero acá estoy.

simplemente muy genial.
zap. saludos.

Pelu dijo...

Sí, Bru, es muy genial que no sepas cómo pero hayas llegado.