Te miro mirar

domingo, 15 de abril de 2012

MITAD Y MITAD ES SUFICIENTE


El otro día, volviendo de la playa con mis amigas, conversábamos sobre lo polémico de apellidar hijos. Sí, cualquiera.
Darles el apellido materno y el paterno, está bien. ¿Pero en qué orden?
Ceci, la feminista, adelante la madre, obvio, la mujer pone el cuerpo y todo su ser, lo menos que se merece es ser la primera.
Ragda, la hippie, le otorgaba prioridad al papá utilizando una retorcida estrategia: ya que la mujer tiene el privilegio de engendrar, proteger desde el minuto cero y  alimentar a la criatura, el apellido sería como un premio consuelo para los muchachos.
Julia, la pragmática, elegí el que te combine más con el nombre que elegiste para el pibe. 
Yo, la complicada, pensaba que más que a quién le toca el podio el problema se presenta a futuro. Si cada persona comienza a portar, indefectiblemente, dos apellidos, entonces sus hijos tendrán cuatro, y así sucesivamente. En algún momento se tornará inminente la decisión de extirpar el linaje de papá o mamá de nuestro nombre.
Entonces, eureka, surgió la idea.
Para que complicarse si, ya lo dijo Manu Chao, mitad y mitad es suficiente.
La emoción me duró menos que una birra en la heladera.
Carla Peloso
Carla Veluso
Horror.
Moraleja:
Las ideas nunca tienen verdadera utilidad para quien las inventa.

Fin.

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