Te miro mirar

lunes, 28 de noviembre de 2011

REFLEXIONES PROFUNDAS SOBRE TEMAS SUPERFICIALES

En los de mi adolescencia (inclusive el propio) me la pasé fumando afuera (o en el baño). Me parecían patéticos, aburridos, pasados de moda. Ahora también, pero los vivo como si fuera a un recital de Los Auténticos Decadentes. Aprendí a no tomármelos en serio (como a tantas otras cosas, y las que me faltan…). Me deschaveto.

Los cumpleaños de 15: claro exponente de la ley “la experiencia es un peine que te dan cuando te quedás pelado”. Los cumpleaños de 15: una fiesta que solo aprendés a disfrutar cuando el día posterior te va a doler hasta el alma.

DEMIRCININ KIZI

A veces pareciera que nike googlear es la cultura, que todo está ahí, que nos creímos demasiado la de conectadostodosjuntostodoeltiempo, que esa ansiedad genera una escasa predisposición a la sorpresa.

Ayer vi por segunda vez una muy buena película y reparé por primera vez en un detalle: un libro que el hijo le regala a su padre.

Cuando terminó la peli, pese a que ya los pajaritos cantaban, me entregué a la
googleada sin grandes resultados: amazon diciéndome que no lo tienen por ahora ni saben si lo tendrán y más gente preguntándose lo mismo que uno, como cuando en la parada del bondi te ponés a hablar con el resto de “¡hace cuanto que no viene!”, lo que solo favorece a que la sensación de incertidumbre se incremente.

Y, entonces, me puse contenta. Porque no está bueno encontrar siempre lo que uno busca, y menos si la búsqueda fue fácil (más fácil que escribir palabras en un buscador, no se me ocurre). Mi percepción ya lo atrapó y eso es lo más importante. Si lo leeré antes de morirme o no, on ne sait pas. En el peor de los casos, pasará a ser un objeto de misterio y, ya sabemos, nada mejor que el misterio para encontrar. 

Además encontré a estos pibes que tienen una canción que se llama igual que el libro y, no sé cómo, esta página de fotos, muy buena.

Sí, todo era una excusa para mostrar que aprendí a poner enlaces. Soy lo más analógico que me pasó en la vida.

sábado, 26 de noviembre de 2011

BUSCANDO EL LADO POSITIVO

Calor:
         Lo único que me gusta de vos es la rapidez con la que me desvestís.

Besitos!

miércoles, 23 de noviembre de 2011

A LEER QUE SE ACABA EL MUNDO!

¿Existe algo más obsecionadamente hermoso que hacer listas? Lo admito, corre tête a tête con ordenar papales o fotos, o la biblioteca, o la música de la compu. Pero no hay nada más lindo que una lista a la que hemos revisado exhaustivamente, hacia la que hemos corrido para no olvidar y agregarle el dato que faltaba, a la que hemos contabilizado y repasado innumerables veces (y si, listas y números se emparentan bastante)

Hay gente que disfruta haciendo la lista del supermercado, hay mujeres (calculo que hombres también, pero no conozco ninguno que lo admita) que contabilizan a los individuos masculinos a los que se bajaron. Gente que enumera las películas que le faltan ver, las que vio y le gustaron. Un (tenebroso) universo aparte conforman esas personas que ubican en una lista sus deseos o metas a realizar en un lapso de tiempo determinado (el año que viene empiezo).

Yo me autopropongo cada comienzo de año llevar una lista detallada de los libros que voy leyendo. Sí, así de nerd. Fracaso en mi proyecto año tras año: me-ol-vi-do.

Pero como a los muchachos los tengo acá en la biblioteca y uno nunca se olvida de lo que le hizo bien (¿?), intentaré una breve reseña de algunos recordables ejemplares que he leído durante este convulsionado 2011 (quería decir esa palabra).

CUENTOS COMPLETOS, Juan José Saer, Seix Barral Biblioteca Breve (¡!)

Lo empecé con el año, en Febrero me lo llevé a Córdoba, volví, lo seguí leyendo y era Julio y todavía no había terminado.
¿Aburrido? ¡Para nada! Saer es un monstruo describidor, un genio de los paisajes total. El grosor del tomo (536 páginas) lo torna intransportable para aquellos que salimos temprano y volvemos tarde, viaje en hora pico mediante.
Los cuentos completos te dan un panorama de cómo el tipo fue cambiando (y no) su escritura con el paso de los años. Si ya leíste alguna novela, te reencontrás con personajes como Pichón Garay, Tomatis, Barco…y sí, te dan ganas de darles un abrazo.
NOTA: Si lo tenés, agarralo fuerte que el otro día un librero me dijo que está agotado.

Leer escuchando: Pynandí (los descalzos) del Chango Spasiuk.

AGUA, PERRO, CABALLO, CABEZA, GonÇalo M. Tavares, Letra Nómada

Lo compré por su formato (“tiene tamaño de disco del Indio”, me dijo alguien), porque la tapa es turquesa y divina y porque José Saramago dice en la solapa: “…no tiene derecho a escribir tan bien a los apenas 35 años: dan ganas de pegarle!”. Y Don José no se equivocaba. Son veintipico cuentos cortos sin desperdicio. GonÇalo es cruel, es crudo, relaciona cosas como quien da varios cachetazos de una mejilla a otra. Por eso la agresividad es la mejor descripción para su trabajo. No todos, pero varios de sus cuentos, me han dejado golpeada, sin saber qué decir.

Leer escuchando: La banda sonora de Requiem for a dream (¿?).

METEORO DE VERANO, Arno Schmidt, La Bestia Equilátera

¿Viste cuándo lees un libro y decís “ojalá lo agarre dentro de diez años y entienda algo, porque no me llegó una”? Bueno, así. Ojo, lo leí íntegro porque son cuentos y no es tan largo. Pero si me piden una explicación, me declaro culpable.
Disfruté algunos delirios del señor, me enloquecí con su extraño uso de los signos y la puntuación, me gustó mucho uno de los cuentos dónde se burla un poco de los escritores y ciertas frases como esta: “Lectores, ¡ Esos son los que durante toda su vida le dicen “paraguas” a algo que al escritor lo incita a pensar en “un bastón con miriñaque” !”
Ah, la tapa es el sueño de un estudiante de diseño gráfico.

Leer escuchando: un Chet Baker movidito.

EL HOMBRE QUE FUE JUEVES, G.K. Chesterton, Losada

Primera impresión: Desconfianza hacia la traducción. No me pregunten por qué, porque no entiendo nada de traductores “buenos “y “malos” (es tan difícil como el colesterol ídem). Pobre Alfonso Reyes, pero las ediciones baratas de libros clásicos me generan esa fobia.
Digno, un digno clásico. El tipo muy irónico, un maestro de la vuelta de tuerca. Si hubiera sido guionista la descocía. Para mí leerlo fue como ver una de Hitchcock: no te sorprende, no es nada nuevo (porque ya fue nuevo, estúpida!) pero pensás “que tipo capo”.
Un final demasiado místico para mi gusto.

Leer escuchando: Benoît Jutras, Le Rêve, misteeeeerio.

FREE PLAY, La improvisación en la vida y en el arte, Stephen Nachmanovitch, Paidós

Me debía leerlo desde que mi profesor de guión nos lo recomendaba. Pero esa tapa, dios mio, parece de libro de autoayuda, de manual de rezo. Por suerte me lo regalo mi amigo Mati y ahora soy mucho más sabia y profunda (risas).
El violinista que lo escribió es un tipo muy inteligente al cual se le ocurrió escribir sobre los procesos creativos, con los bloqueos, frustración, miedo al éxito, miedo al fracaso, idas y vueltas que eso implica. Pero todo analizado desde el punto de vista de la improvisación.  
Como una invitación a no perder la frescura desde la disciplina que te acerca al arte (y, por consecuencia, a la vida) que hayas elegido.
Cita a mucha gente copada y es super super claro en su forma de escribir. Lo lees como si escucharas una conferencia de 45 horas de él, pero sin cansarte.

Leer escuchando: Balanescu Quartet, y sí…

CUENTOS COMPLETOS, Alberto Laiseca, Simurg

632 páginas tiene este librito, que nada que envidiarle a Juan José. Claro que para el sacado de Antonio, 632 paginitas no son nada…
Lo terminé hace muy poco (a este me sacrifiqué para cargarlo durante un mes) y todavía estoy procesando. Solo puedo decir que Laiseca está muy loco, que es muy inteligente, que es muy divertido a veces, que es muy sádico (nada que envidiarle al Marqués) y que lo recomiendo. Por lo menos para leer algo distinto a todo: que te saque de las casillas en el buen y en el mal sentido.
La tapa es fea como una patada en la boca, negra con unos dibujitos de mierda. ¡Simurg, metele marketing, que así no te va a conocer nadie!
Frase destacable: “No olvide que los derechos de cada uno terminan donde empieza la histeria fascista de los demás”. Genial.

Leer escuchando: Suede, Dog Man Star, no sé por qué.

FALLIDOS

Como de todo hay una contracara, y de cada éxito un fracaso, entre los que recuerdo, hubieron dos libros que no pude pasar:

LA POURSUITE DU BONHEUR, Michelle Houellebecq, Librio

Me quise hacer la bilingue y me fue re mal. El polémico hombre de apellido irreproducible no me llegó al corazón. No entendí mucho la verdad, y lo que entendí no me llegó.
Para colmo, en el medio leí una nota de Radar Libros sobre él y me cayó pésimo el tipo. Si, ya sé que no tiene nada que ver, pero me cuesta consumir arte de alguien que me cae mal, ok??

COMER Y PASARLA BIEN, Narda Lepes, Planeta

Narda te amo. No le importa nada, escribe como habla, la pasa bomba por el mundo, se come todo y escucha buena música. Narda te amo. El libro es de hace unos años (después publicó otro), creo que muy caro  también. Yo lo tengo en formato pequeño, es lindo, tiene lindas fotos, lindo papel.
Pero no, imposible leerlo de cabo a rabo. Y no es que sea un libro de recetas convencional. Te explica desde cómo comprar hasta cuánto tiempo aguanta en el freezer un huevo duro. Pero no.

Leer escuchando: Arquitecture in Helsinsky, porque a ella le gusta.


Me quedé pensando…muy machista mi año literario. En el 2012… ¡vamos las pibas!

sábado, 19 de noviembre de 2011

EMPEZAR

A mi, empezar me cuesta.

Empezar un blog es como empezar una relación: desconocés, no sabés si el futuro te deparará una buena o mala experiencia (o una regular, en el peor de los casos), depositás expectativas, invertís tiempo y voluntad, fastidiás a los demás con tu proyecto, temblás ante la posibilidad de un fracaso, tenés una sensación de adrenalina (justificada, en el mejor de los casos) y un entusiasmo pelotudo que siempre parece de principiante.

No sé si creo en el blog, pero tampoco creo en las coberturas de salud privadas y tengo una (?).

Aclaración: La anterior es solamente la primera de muchas comparaciones sin sentido que vendrán.