Te miro mirar

sábado, 19 de noviembre de 2011

EMPEZAR

A mi, empezar me cuesta.

Empezar un blog es como empezar una relación: desconocés, no sabés si el futuro te deparará una buena o mala experiencia (o una regular, en el peor de los casos), depositás expectativas, invertís tiempo y voluntad, fastidiás a los demás con tu proyecto, temblás ante la posibilidad de un fracaso, tenés una sensación de adrenalina (justificada, en el mejor de los casos) y un entusiasmo pelotudo que siempre parece de principiante.

No sé si creo en el blog, pero tampoco creo en las coberturas de salud privadas y tengo una (?).

Aclaración: La anterior es solamente la primera de muchas comparaciones sin sentido que vendrán.

3 comentarios:

J.P. Sastre dijo...

Pelu, eres tú? Pasareme (¿?) por aquí a leeros.

Laiseca es una buena puerta de entrada.

saludos!

Nena Indigo dijo...

A mí no me costó empezar sino encontrar(te).

Aclaración: soy la "Anónimo" que aportó nata a "Nulo".

Pelu Peluso dijo...

Ah, sos vos!
Cómo estás?
Me gustó tu aporte Nena, nena.